Seleccionar página

Mucho se ha hablado en los últimos años sobre la cláusula suelo, pero…  ¿Qué son las cláusulas suelo? ¿Por qué las colocan las entidades de crédito en nuestras hipotecas?

Vaya por delante que una cláusula suelo por el mero hecho de serla no es abusiva, y sería necesario estudiar caso por caso para llegar a tal conclusión; sin embargo la manera en que las entidades de crédito la han comercializado ha ensombrecido esta figura tornándola de abusiva y por tanto nula. En éste post reflexionamos sobre uno de los argumentos con los que contamos para defender el carácter abusivo de las cláusulas suelo.

Para una entidad de crédito que presta dinero a tipo de interés variable (normalmente el EURIBOR en las hipotecas) corre el riesgo de que los tipos de interés bajen, porque ello supondría que ganen menos dinero puesto que a menor interés menor beneficio, y ese es el motivo por el que nos cuelan las cláusulas suelo en nuestras hipotecas, para asegurarse que por mucho que bajen los tipos de interés la entidad de crédito va cobrar y va a cobrar bien.

Veamos un ejemplo:

Hipoteca 150.000 €
Plazo 360 meses
Cláusula suelo 3% cuota mensual 632,41 €

Ésta hipoteca tiene una cláusula suelo del 3 % lo que supone que no se va a ver beneficiada de esa bajada de tipos y tendrá que pagar un mínimo mensual de 632,41 €. Por contra, si no existiese la cláusula suelo podríamos estar pagando mucho menos, pero en este caso da igual ya que por mucho que bajen los tipos de interés ese beneficio se lo queda el banco.

Uno de los argumentos alegados por los bancos es que la cláusula suelo va unidad a una cláusula techo a modo de contraprestación.

En teoría la utilidad de una cláusula techo es proteger al hipotecado de una fuerte subida de los tipos de interés estableciendo un límite máximo en los pagos del préstamo hipotecario, así expresado es hasta interesante. Pues del mismo modo que el banco se asegura (con una cláusula suelo) que no va a cobrar menos de un mínimo, el particular se asegura que no va a pagar más de un máximo (con una cláusula techo) . El problema es que las entidades de crédito han optado por establecer unas cláusulas techo con un tipo de interés tan alto que no tienen ninguna utilidad para los hipotecados, ya que es habitual que pongan un tipo máximo del 12 % aproximadamente.

Sigamos con el ejemplo:

Hipoteca 150.000 €
Plazo 360 meses
Cláusula techo 12% cuota mensual 1542,92 €

Podemos comprobar que el que tenga la “suerte” de tener una cláusula techo del 12 % no pagaría más de 1.542,92 €, pero ahora bien, la cuota a pagar es tan elevada que la familia que tenga que pagar esa cuota de su hipoteca esta totalmente fuera de juego.

Continuando con el ejemplo, añadimos los gastos que una familia media para poder vivir:

Ingresos Mensuales Netos 2.100,00 € Familiares (dos adultos y un niño)
Gastos Fijos Estimados:
Comunidad 70,00 €
Luz 65,00 €
Teléfonos 65,00 €
Agua 40,00 €
Gas 18,00 €
IBI mes 37,50 €
Gtos Vvda 55,00 €
Seguro Vvda 28,33 €
Seguro Amtz 30,83 €
Seguro Coch 33,33 €
Gastos Coch 90,00 €
IVTM mes 10,83 €
Vestido 90,00 €
Escolarizac 31,67 €
Comida 450,00 €
TOTAL 1.115,50 €
Resto 984,50 €

 

Si una vez descontados todos los gastos añadimos el pago de la hipoteca:

Tipo de interés al 6 % cuota mensual 899,33 € resto de 85,17 €
Tipo de interés al 12 % cuota mensual 1,542,92 € déficit de 558,42 €

Podemos comprobar que la cláusula techo no resulta de ninguna utilidad, pues a partir de que el tipo de interés se coloque en el 6 % ya apenas podrá afrontar los gastos familiares y el pago de su hipoteca. Ni qué decir tiene que “esa supuesta protección al 12 %” no sirve absolutamente para nada pues esa familia simplemente no puede pagar, no tiene renta disponible para ello. Es lo mismo que ir a poner una medicina de curación al que ya esta muerto e incinerado, no tiene ninguna utilidad. Y las entidades de crédito lo saben.

En conclusión,

La cláusula suelo se presenta junto con una cláusula techo de tal forma que una aparenta ser la contraprestación de la otra. Pero entre el suelo y el techo fijado existe una absoluta desproporción y desequilibrio pues la zona de protección para la entidad de crédito es muy superior a la zona de protección del cliente.

Es una situación claramente perjudicial para los consumidores que han suscrito una hipoteca para el pago de su vivienda, pero también es sólo uno de los numerosos ejemplos a los que podríamos hacer referencia sobre la cláusula suelo y los abusos bancarios.

IMG_2267 (2)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies y privacidad, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Share This

Compártelo en tus redes sociales.

¡ Gracias !

Compártelo en tus redes sociales.

¡ Gracias !